lunes, 6 de noviembre de 2017

Queen Esther... Dios bendice la obediencia.

Hace tiempo, mi mamá me mandó a comprar al supermercado una bolsa de naranjas para hacer zumo, quería decir que no podía ir, pero al final decidí ir...¡Gracias a Dios, la experiencia fue mejor de lo que me imaginé!: pude dar un paseo por la calle Mayor de Alcorcón, vivo en Alcorcón, pero recuerdo que ése día fue como ir de excursión. 
Aunque ya había ido muchas veces a ese mismo supermercado, me lo pasé genial.
Descubrí el precio de muchas frutas, el paseo me ayudó a analizar buenos productos para comer de forma saludable.
Mucha variedad de frutas y verduras.
Después me pasé por la sección de productos de belleza y eso ya fue la bomba.
¡Tuve que posar para sacarme fotos y todo!.
¡Me sentí como un cerdo en un charco!.
Lo mejor de todo: lleve las naranjas a casa con las que hicimos zumo y mi mamá me recompensó con un cepillo de pelo que llevaba tiempo deseando tener.
El amor de los padres es algo que no comprendo con exactitud, ya que hay cosas que no se pueden medir.
El amor no se puede medir.
Ése día en concreto me hace pensar que Dios siempre recompensa la obediencia de sus hijos sobrepasando mucho más allá de sus mayores expectativas, al menos las mías Él las desborda.
La Biblia dice que Dios recompensa a los que le buscan y soy un testigo fiel de que Dios recompensa a los que le obedecen.
Obedecer.
Obedecer sin necesidad de entender el porque, así de sencillo, sin entender como un niño.
Estoy en fase de crecimiento, pero siempre anima saber que Dios siempre es fiel.



















sábado, 28 de octubre de 2017

Queen Esther... ¿Qué vas a hacer con tu pasado?.

Estuve pensando al hacer esta labor en los esclavos del pasado en América, sinceramente, no conozco muy bien como fue la historia, gracias a Dios no estuve ahí, pensé en lo duro que tuvo que ser vivir en esa situación, recoger algodón mientras algunos amos se rieran de ellos, los pisotearan, golpearan, violaran y denigraran. 
Hoy aún la esclavitud sigue existiendo de diversas formas. 
Personalmente, he pasado por situaciones duras, pero solo Dios puede devolver el sentido y la dignidad al ser humano.
Aveces para crecer es necesario pasar por dolor.
Admiro a esos ex esclavos que decidieron vivir en su época con dignidad, afán de superación y perdón, dejando un legado inquebrantable y una semilla de libertad para sus siguientes generaciones.
¿Cómo sino existirían tantos hombres y mujeres negros fuertes, valientes, independientes e inteligentes descendientes de esos esclavos en tantos países?. 
He conocido muchas personas negras que le echan la culpa al hombre blanco y a sus nietos por la esclavitud y hablan de una época en la que ellos ni siquiera vivieron.
¿Cómo vas a culpar a alguien que ni siquiera había nacido de algo que tal vez hizo su tatara tatarabuelo?. 
Vamos, es de sentido común...
No apruebo ninguna forma de esclavitud.
Pero creo que es tiempo de que los negro descendientes muchos nos enfoquemos en el presente, sembrando en un futuro mejor para nuestras siguientes generaciones.
Por cierto, me encanta el algodón, ¿cómo sino existirían cojines tan bonitos?. 






 
"En toda labor hay fruto..." Proverbios 14:23.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Queen Esther... ¿Me amas?.


 Es interesante, me acabo de acordar de una pregunta que Cristo Jesús le hizo a un discípulo suyo: ¿Me amas?.
 "Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que a éstos? Le respondió: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta a mis corderos". JUAN 21.15.
 ¿Sabemos amar?...
 Ésa es la pregunta que me viene ahora a la mente.
Creo sinceramente que el ser humano sólo puede amar cuando se acerca a Dios, Dios Creador del hombre sólo puede ser el único responsable de enseñarnos a amar, no de una forma errónea, sino de una forma conforme a su corazón.
 Reconozco que no es fácil para mí amar muchas veces, aveces sale la carnalidad que hay en mí, aveces necesito mirarme al espejo y superar a ésa mujer dentro de mí que quiere venganza a gritos.
 Aveces, sinceramente no consigo dominar la carne... Pero entonces ahí viene UNO: EL ESPÍRITU SANTO. Mi mejor amigo que me recuerda cuanto Dios me ama, cuanto me ha perdonado para que no me enaltezca ni destruya todo lo bueno que él ha depositado en mí.
 No hay NADIE QUE ME AME MÁS QUE DIOS.
 Por lo tanto no puedo exigir a nadie que me ame de una forma que sería antinatural.
 Dios pone en orden los pensamientos del hombre, su corazón y sentimientos... ¡Por lo menos los mío que aveces quieren hacer lo que les da la gana!.
 Sólo el que murió en la cruz a cambio de nada es capaz de enseñarme a amar.
 ¿Me amas?...
 ¡Espero que ames a Dios sobre todas las cosas, te ames a ti mismo, porque así en realidad es cuando podrás amarme de verdad!.
 Bendiciones.
 PAZ.

martes, 11 de julio de 2017

Queen Esther... Beautiful things.



 El otro día estuve en el Juzgado de Móstoles, al salir de ahí, tuve una cita con alguien especial, sentada en un banco, mientras escuchando la radio Dynamis (87.5 fm), me giré y ví esta preciosidad.
 Por cierto, me hizo pensar en águilas...

 "Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán". Isaías 40.31.

sábado, 1 de julio de 2017

Queen Esther... ¡Nada me faltará!.


 El domingo pasado, estuve en la iglesia, oraron por mi, y la Pastora me dijo unas palabras de parte de Dios que guardaré para mí (en su tiempo contaré mis testimonios, porque sé que la palabra de Dios se cumple).
 Lo curioso es que tengo una aplicación en el móvil que descargué llamada Santa Biblia que contiene el antiguo y el nuevo testamento y cada día al despertarme leo un versículo (cada día aparece en la pantalla de mi móvil un versículo para memorizar).
 El domingo pasado, el versículo de la Biblia que apareció en la pantalla fueron estas palabras: "...Nada me faltará". Salmos 23.1. Apareció exactamente así.
 Aquí viene lo bueno, lo sobrenatural: Mientras la Pastora oraba por mí entre otras cosas me dijo al oído: "Nada te faltará".
 ¡Me quedé alucinada!.
 ¡Nadie la enseñó mi móvil!.
 Sé que fue el Espíritu Santo que habló a través de ella, porque no solamente me sorprendió sino que me recordó que ese es mi salmo favorito.
 Me trajo a memoria como Dios me había cuidado en momentos de desesperación y angustias.
 Si ese Dios del que habla la Biblia es real, ¡Y mi memoria me dice que lo es!... ¡Nada me faltará!.

 "Haced memoria de las maravillas que ha hecho, De sus prodigios, y de los juicios de su boca". 1 Crónicas 16:12. (Biblia Reina valera 1960).