miércoles, 27 de septiembre de 2017

Queen Esther... ¿Me amas?.


 Es interesante, me acabo de acordar de una pregunta que Cristo Jesús le hizo a un discípulo suyo: ¿Me amas?.
 "Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que a éstos? Le respondió: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta a mis corderos". JUAN 21.15.
 ¿Sabemos amar?...
 Ésa es la pregunta que me viene ahora a la mente.
Creo sinceramente que el ser humano sólo puede amar cuando se acerca a Dios, Dios Creador del hombre sólo puede ser el único responsable de enseñarnos a amar, no de una forma errónea, sino de una forma conforme a su corazón.
 Reconozco que no es fácil para mí amar muchas veces, aveces sale la carnalidad que hay en mí, aveces necesito mirarme al espejo y superar a ésa mujer dentro de mí que quiere venganza a gritos.
 Aveces, sinceramente no consigo dominar la carne... Pero entonces ahí viene UNO: EL ESPÍRITU SANTO. Mi mejor amigo que me recuerda cuanto Dios me ama, cuanto me ha perdonado para que no me enaltezca ni destruya todo lo bueno que él ha depositado en mí.
 No hay NADIE QUE ME AME MÁS QUE DIOS.
 Por lo tanto no puedo exigir a nadie que me ame de una forma que sería antinatural.
 Dios pone en orden los pensamientos del hombre, su corazón y sentimientos... ¡Por lo menos los mío que aveces quieren hacer lo que les da la gana!.
 Sólo el que murió en la cruz a cambio de nada es capaz de enseñarme a amar.
 ¿Me amas?...
 ¡Espero que ames a Dios sobre todas las cosas, te ames a ti mismo, porque así en realidad es cuando podrás amarme de verdad!.
 Bendiciones.
 PAZ.

martes, 11 de julio de 2017

Queen Esther... Beautiful things.



 El otro día estuve en el Juzgado de Móstoles, al salir de ahí, tuve una cita con alguien especial, sentada en un banco, mientras escuchando la radio Dynamis (87.5 fm), me giré y ví esta preciosidad.
 Por cierto, me hizo pensar en águilas...

 "Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán". Isaías 40.31.

sábado, 1 de julio de 2017

Queen Esther... ¡Nada me faltará!.


 El domingo pasado, estuve en la iglesia, oraron por mi, y la Pastora me dijo unas palabras de parte de Dios que guardaré para mí (en su tiempo contaré mis testimonios, porque sé que la palabra de Dios se cumple).
 Lo curioso es que tengo una aplicación en el móvil que descargué llamada Santa Biblia que contiene el antiguo y el nuevo testamento y cada día al despertarme leo un versículo (cada día aparece en la pantalla de mi móvil un versículo para memorizar).
 El domingo pasado, el versículo de la Biblia que apareció en la pantalla fueron estas palabras: "...Nada me faltará". Salmos 23.1. Apareció exactamente así.
 Aquí viene lo bueno, lo sobrenatural: Mientras la Pastora oraba por mí entre otras cosas me dijo al oído: "Nada te faltará".
 ¡Me quedé alucinada!.
 ¡Nadie la enseñó mi móvil!.
 Sé que fue el Espíritu Santo que habló a través de ella, porque no solamente me sorprendió sino que me recordó que ese es mi salmo favorito.
 Me trajo a memoria como Dios me había cuidado en momentos de desesperación y angustias.
 Si ese Dios del que habla la Biblia es real, ¡Y mi memoria me dice que lo es!... ¡Nada me faltará!.

 "Haced memoria de las maravillas que ha hecho, De sus prodigios, y de los juicios de su boca". 1 Crónicas 16:12. (Biblia Reina valera 1960).

sábado, 12 de noviembre de 2016

Queen Esther... He aprendido a reír en momentos difíciles.


 Gracias a Dios.
 Porque no es por mis fuerzas.
 En momentos difíciles, en momentos de pruebas, Dios siempre me llena de alegría.
 Aveces me he preguntado como podía reír tanto en medio de las dificultades, pero ahora me acuerdo de que uno de los frutos del Espíritu Santo es el gozo.
 Cuanto más me han intentado apagar el gozo, Dios me ha llevado a otro nivel mas real, más profundo con el.
 En todo tiempo, él me demuestra que su alegría no es como la que ofrece el mundo, sino la verdadera que no depende de la situación, de la comida, del dinero o de las personas a mi alrededor, sino de él.
 ¡Y me encanta!.
 ¡Me encanta porque es algo que no se puede comprar!.
 ¡Es algo que no se puede fingir!.
 ¡Es algo extraordinario!.
 ¡Dios es mi alegría!.
 Por eso he aprendido a reír en momentos difíciles.

"El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate". Proverbios 15:13.